Rectorado

Entrevista con el Rector Mario Bonillo sobre la situación presupuestaria de la UNJu

Las universidades, del mismo modo que diversas instituciones y organismos de todo el país, están atravesando momentos económicos complejos. Lo mismo sucede con la Universidad Nacional de Jujuy que enfrenta serias dificultades para sostener su funcionamiento.

07 de marzo 2024

Las universidades, del mismo modo que diversas instituciones y organismos de todo el país, están atravesando momentos económicos complejos. Lo mismo sucede con la Universidad Nacional de Jujuy que enfrenta serias dificultades para sostener su funcionamiento.

No obstante, el rector Mario Bonillo afirmó que “la UNJu atraviesa un momento económico complejo, pero su funcionamiento está asegurado”.

Esta afirmación se basa en varias razones:

  • Presupuesto:

Durante 2023 no se destinó un presupuesto específico para las universidades, sino que se recondujo el presupuesto 2022, lo que ocasionó complicaciones, especialmente debido al proceso inflacionario que atravesó el país.

“Las obras tuvieron muchas complicaciones sobre todo por el tema inflacionario, los contratos programas -que es la línea que el Ministerio siempre tuvo para poder crecer en carreras y sedes- el año pasado tuvieron mucho retraso y algunos fondos no fueron girados”.

Fue un año complejo presupuestariamente porque los gastos de funcionamiento no fueron actualizados, no se enviaban en tiempo y forma, y llegaban a estar atrasados hasta cinco meses”.

De este modo, durante el año pasado, el presupuesto reconducido de 2022 alcanzaba hasta el mes de junio, pero luego el Ministerio de Economía emitió una resolución ampliándolo para completar el resto del año, hasta el mes de diciembre, y lo hizo, no solo para las Universidades, sino para todo el Estado nacional.

Este año sucede una situación similar:

“el presupuesto reconducido en valor nominal alcanza hasta mayo, y normalmente hay ampliación de presupuesto tomando el valor de ejecución de ese mes hasta cubrir el año”.

Sin embargo, se requeriría de un aumento del 300% para actualizar el valor de funcionamiento de la universidad, y desde el Gobierno nacional, luego de varias negociaciones con los rectores y con el Consejo Interuniversitario Nacional, plantearon un 67% de aumento en marzo y en agosto una revisión de ese porcentaje.

“Pero esto monto sin actualizar está viniendo en el último día del mes anterior al vencimiento, entonces ya no se demora el pago, aunque si quedó bajo porque los costos aumentaron”.

  • Salarios docentes y no docentes:

El proceso inflacionario afectó fuertemente el salario de los docentes y no docentes, que tampoco lograron llegar a un acuerdo con el Gobierno que ofreció solo un 16% de aumento, por lo que este año hay una pérdida concreta del poder adquisitivo y con ella la posibilidad de que se realicen acciones gremiales, tal y como lo avala la Constitución Nacional.

  • Gastos de funcionamiento de la universidad:

“Los gastos de funcionamiento son, por ejemplo, los fondos de investigación, fondos para becas de cada universidad (en la UNJu hay beca-comedor cubierta en un 100%), comprar papeles, pagar los servicios, hacer reparaciones, comprar insumos para laboratorio, entre muchas otras cosas, y estamos 300% por debajo y eso genera cierta complicación en algunas actividades”.

  • Sedes, carreras y contratos-programa:

Si bien es cierto que los contratos-programa están todos discontinuados, “los que tenemos funcionando en la UNJu están financiados y no corren riesgo”.

Los fondos de estas sedes y carreras obtenidos a través de las líneas de contrato-programa ya son parte del presupuesto de la universidad, y están garantizados por la Ley de Educación Superior y por la Constitución Nacional:

“el Estado nacional se tiene que encargar de financiar nuestro funcionamiento”.

  • Infraestructura:

La universidad tiene un crecimiento de alrededor de 5.000 mil estudiantes por año, y, en este sentido, “tenemos dos obras para relicitar y dos obras nuevas que son para licitar”. Se trata de proyectos para edificar aulas en Capital y en la sede San Pedro de la UNJU, que quedarán suspendidos hasta el mes de junio.

“Estas obras son financiadas por los Bancos internacionales y ya hay convenios firmados con Nación. Estos convenios tienen cláusulas penales, por lo que no se puede no ejecutarlos, solo se pueden paralizar, de modo que, en sentido jurídico, se tienen que terminar de construir”.

En el mismo orden, debido a la reconducción del presupuesto y a la paralización de las obras, se presenta el inconveniente del espacio disponible para el funcionamiento.

“No podemos alquilar, tenemos que rescindir algunos alquileres, hacer una reingeniería para poder acomodarnos en el espacio que tenemos, lo que genera alguna complicación en el espacio físico para el dictado de las clases, pero las clases las vamos a dictar igual y la universidad va a seguir funcionando”.

 

Finalmente, el rector Mario Bonillo aclaró que “no dejaremos de gestionar, de hacer planteos y solicitudes al Gobierno nacional” y llevó tranquilidad a la comunidad universitaria y a toda la población de Jujuy:

“Jujuy no se queda sin universidad, vamos a seguir haciendo los planteos que tenemos que hacer, pero también vamos a seguir trabajado para que jujeños y jujeñas tengan la oportunidad de formarse y forjar su futuro”.

 

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